N’Djamena-Bébédjia, a 9 de febrero de 2026
Los 500 km más largos del mundo sigue siendo los 500 km más largos del mundo. Aunque los chinos hayan adecentado la carretera (que lo han hecho). Aunque ya no haya, en la mayor parte del trayecto, gigantes boquetes (AKA cráteres) en la carretera. No hay boquetes, pero hay baches en cada aldea, controles cada dos por tres y un solazo que entra por las ventanas derechas que convierte el (incomodísimo aunque resistente Toyota Hilux en una pequeña cámara de tortura.
(Quién estaba en la ventana derecha??? Pues eso….)
A las 6 de la madrugada estábamos en pie (mátame), y el trámite de los pasaportes no ha estado arreglado hasta las 10:00, momento en el que hemos “tiradopabajo”. Con el sol, los badenes y el sueño provocado por el sturgeron que hoy no me habría hecho falta.
Reanimación parcial con el pollo y la Castel en Bongor, y vuelta al pequeño horno blanco.
Qué despacio pasa el tiempo en esa Hilux, y qué difícil encontrar la posición de piernas donde no te duela algo…
Hemos llegado pasadas las 21 a mi otra casa. Nos esperaban las sores Combonianas y la Tortilla de patata de Jeanette, a la que espero achuchar mañana.
Me despido semi muerta desde mi crisálida blanca de la chambre 2.
Un abrazo enorme



